Santa Cruz Río Gallegos El Sur Calafate Grupo Calafate Los noventa Menem De La rúa La campaña Duhalde El 99’ El congreso Corrupción Las cajas Carrió Cristina Moyano Frenapo La caída El caos La rebelión 19 y 20 Fuego y piedras Desborde Crisis Malaria El laburo Patacones Rebusques Más fuego y piedras Fuego y balas Kostecki Santillán Marchas Piquetes Chiche Duhalde Planes Hambre Desconcierto Al garete Sin rumbo Elecciones Kisner 2003 25 de Mayo de 2003 El discurso El discurso Ése discurso La esperanza La frente machucada Los actos La gente Los compañeros Esperanza Ilusión El deseo Los pingüinos El pingüino Ella Alcarajo El fondo La deuda Organización Las orgas La militancia Mi hijo La vida La gestión Chiche y Duhalde El 2005 Las orgas sociales Las cuatro patas Parque norte Los debates Discusiones Ser No ser Kirchnerismo El kirchnerismo Peronismo Pejotismo Movimiento Las banderas Evita Transversales Luis El gordo D’Elía Moyano Los gordos Cegeté Campaña Militancia Ella Pingüino o pingüina Pejota 2007 Ganamos Otra vez Ahora sí Ahora Ella 125 Retenciones Plazas Bronca Odios Cacerolas Persuasión Powerpoint Piquetes Caminar Más plazas Él Él en la plaza Cobos Hijo de puta Garcas Oligarcas Troscos Medios Clarín Los tibios Vacilantes Desesperanzas El loco Un loco Vamos De nuevo AFJP Frío La gripe Elecciones El 2009 Testimonio Rutas El modelo Caminar Viajar Ir Volver AUH Los medios La ley Repechar Juventudes Paper Todos y todas Todas y todos Ell@s Todxs Luna Park La maldita muerte La muerte El censo Banderas Dolor Plaza La plaza de él La vida Octubre Noviembre Diciembre Nunca Menos Ella Todavía ella El odio Los abrazos La fuerza del amor Lágrimas Su voz Sus manos De nuevo Vamos Vamos Vamos Podemos Sí Ella Todavía ella Aún ella La esperanza La pasión Trabajo Ella Cristina Néstor Cristina Fernández Kirchner Creer El amor
Catalina de Loreto espació las miradas anhelosas con que vigilaba el visillo de la ventana. El más leve rumor, el trote de un caballo, unos pasos apurados, una conversación lejana, la habían sobresaltado sin solución de continuidad durante toda la tarde. Ahora el Sol caía, y todavía no había recibido ninguna noticia, ni una esquela, ni un mensajero. Se acomodó en el sillón, cuyo crujido resonó en la habitación sombría. Hubiera esperado alguna novedad ya a la hora de la siesta, hubiera deseado algún indicio, un signo, algo que le revelara qué puerta del armario abrir, qué vestido ponerse, qué guantes elegir. El estómago le demandaba atención. Apenas había tomado algún mate al mediodía, luego de lo cual ya no hizo sino esperar. La intuición de lo acontecido luchaba por imponerse contra su esperanza, cada vez más improbable. Recapituló lo que debía hacerse en el peor de los casos. Cuando ya sólo sombras se adivinaban en la calle polvorienta escuchó unas voces que se acercaban al zaguán, el rodar de un carro, un sonido conocido, el tílbury del Escribano. Se levantó de golpe, tanto que se mareó y por un instante pensó que iba a desmayarse. Se mantuvo en pie, y como si todo le estuviera sucediendo a otra persona, fue hacia el armario, abrió la hoja de la puerta de la derecha, descolgó un vestido y tomó un sombrero, de un cajon sacó los guantes, llevó todo hacia la cama y ordenó las prendas prolijamente. Todavía recogió una cinta que podía oficiar de crespón, todo de color negro. Los hombres que ya estaban llamando a la puerta venían a dar su pésame a la Viuda de Don Tiberio Loreto, Presidente del Partido, muerto ése día, en duelo con el Coronel Galíndez. _
Luego de poner la foto del rinconcito gramsciano de mi biblioteca, el compañero Martín comenta en el féisbu:
Cuando el General estuvo en Italia fue a visitar a Gramsci a la cárcel, ahí le tiró letra sobre lo nacional-popular, charlaron bastante. Gramsci se hizo peronista, obvio.
Te van a decir que va a volar muy alto, hasta el cielo
Te van a decir que va a conquistar las nubes
Te van a decir que nunca, pero nunca, va a descender
Te van prometer ayuda para el remontar de su vuelo
Te van a jurar que el viento siempre lo va a acompañar
Pero no confíes, en nada de eso
No esperes que nadie corra delante tuyo ayudándolo a remontarse
No confíes en el viento, porque puede soplar en contra
Puede volar muy alto, y también caer de golpe
Inevitablemente, no va a volar para siempre
De tanto tirar de él, el hilo puede romperse
Sobre todo, tené en cuenta que, aunque colorido, un barrilete es un torpe artilugio de tela y madera, y nunca, jamás, puede ser cósmico.
Lo queramos o no
Sólo tenemos tres alternativas:
El ayer, el presente y el mañana.
Y ni siquiera tres
Porque como dice el filósofo
El ayer es ayer
Nos pertenece sólo en el recuerdo:
A la rosa que ya se deshojó
No se le puede sacar otro pétalo.
Las cartas por jugar
Son solamente dos:
El presente y el día de mañana.
Y ni siquiera dos
Porque es un hecho bien establecido
Que el presente no existe
Sino en la medida en que se hace pasado
Y ya pasó...
como la juventud.
En resumidas cuentas
Sólo nos va quedando el mañana:
Yo levanto mi copa
Por ese día que no llega nunca
Pero que es lo único
De lo que realmente disponemos.
revisó por última vez la caja de zapatos donde guardaba las fotos, las cartas, algunos recortes y una parte –una parte- de los recuerdos, y no estaba, ahí tampoco, decididamente no tenía nada, ni un papel, ni una entrada de cine, ni un envoltorio de chocolate, tenía el césped de la plaza, alrededor del tobogán, la cajita de fósforos del telo que habían frecuentado durante tantas y pocas noches, igual, igual que sólo tenía el calor pegajoso de aquel diciembre,cuando tenía doce años y había caminado sesenta cuadras para llegar primero a la casa de Andrea, antes que el resto, y así conocer su tortuga y su perrito de adorno hecho de cuentas de colores, las sesenta cuadras de ida, porque no tenía ni puta idea de qué micro tomar, y las sesenta cuadras de vuelta, innecesarias, pero imprescindibles para digerir y mascullar el fracaso irreversible, de aquélla mujer, la primera que deseó, que deseó hasta los huesos, cándidamente, con la candidez irrepetible que sólo se puede tener a los doce años, porque Andrea era hermosa, y ése día se puso de novio con uno de sus amigos; con la suerte –quizá- de que nunca jamás la volvió a ver, ni supo más nada de ella, ni de su amigo, ni de nada, porque al terminar ése diciembre su familia se fue a vivir a otra ciudad, donde encontraría otras que iba a desear, pero ninguna Andrea, irrepetible, no por el deseo, sino porque había sido su primera vez del deseo, su primera vez de caminarse sesenta cuadras al pedo, y si algo hay que se parece a las primeras veces, son las veces que uno cree que pueden ser la última, en que uno desea, hasta el alma de los huesos, que sí, que sea la última, por eso la primera vez puede ser un dolor irrepetible, pero en ningún caso tan jodido como ésas otras, fallidas, no-últimas, al fin y al cabo, ésa cajita de fósforos era lo que tenía, el césped de la plaza alrededor del tobogán, y dos diciembres, con ello podía dar por satisfecho su obsesión por los objetos, tan sólo, y nada más que el calor pegajoso de Buenos Aires bajo el concluyente sol de sesenta innecesarias cuadras, todo eso, casi nada, y nada más
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De vuelta y la vuelta. Cruzar el río. Cruzar el río viendo a lo lejos y tan cerca la noche tachonada de luces conurbanas. Cruzancdo el río nauseabundo, que disemina su nauseabundez a su alrededor, haciendo que la vida, esa vida que se ve a través de esas ventanitas, detrás de cada lucero conurbano que se ve en la oscuridad, que esa vida, pues, siga siendo un poquito más de mierda.
La dignidad debiera tener como un capítulo insoslayable el hacer que el lugar donde vivís no huela tan mal.
Y como un eco perdido escucho de nuevo ese vacilante no decir nunca ni jamás, pero tampoco cuándo ni si tal vez. Qué garcha que es a veces la vida hermanito, como la política, como ésas cosas, las que sabés cómo son, pero que se arrastran igual, justificándonos en un improbable quizás, en un –a veces doloroso- en una de ésas.
Seguro que debe estar mal, decir eso de la nauseabundez, digo. Ya me imagino algún informe donde te expliquen que decir esas cosas es fascista. Qué poco que saben de fascismo algunos pelotudos. Debería prohibirse que ciertos pretensiosos digan la palabra “fascismo” si es que antes no leyeron –al menos- un texto de José Antonio Primo de Rivera (y sí, yo lo leí, a mis dieciséis añitos, y a la distancia me sigue pareciendo un grosso).
Si un día de vieran cara a cara de verdad con ése pueblo, o ése “lagente”, que invocan tanto, se horrorizarían. Capaz que lo intuyen, o lo saben, por eso es que se les nota tanto que, detrás de las caretas son unos reverendos gorilas.
No se bancan lo genuino, la posta, la realidad sin maquillaje ni imposturitas. Por eso es que se escudan detrás de una cámara o de una contratapa. Ni en pedo tolerarían –¡ellos justamente!- la repregunta descarnada, que se caga en jerarquías y artificios de cotillón, la que no reconoce los prestigios endogámicos erigidos cuando tan fácil era ser progre.
Porque, ¿sabés que pasa? Como los tipos no se bancan el debate franco, eso de ser “iguales”, te “deconstruyen”, te diseccionan, tu palabra no existe, pasás a ser objeto de análisis, para mostrar lo feíto de tu discurso.
Entonces, si mandás a la reconcha de su puta madre, o decís, con furia –por alguna furia que sale, como debe salir, sin administrar- que son todos putos… ah… no hermanito. Vos “discriminás” che, en términos de género tu discurso blablablá, ¿no te das cuenta?
Entonces ya no alterizan con vos, pasás a ser “el otro”, aquello que está afuera de sus códigos civilizados con rúcula y agua saborizada. Pasaste a ser objeto del análisis del discurso, tu palabra no vale, tu palabra es mierda que éllos se encargarán de mandar al laboratorio para que les devuelvan el análisis. En un frasquito limpio por favor. ¡Ay Dios! Cómo me crispan a veces ciertos boludos.
Cuando un “pueblo” o un “gente” se les apersona, con encarnadura, tangiblemente real, con sus rayes y miserias, con su pasión, con su trayecto hecho en la vida misma, que puede ser muy de mierda a veces, con su multiplicidad de colores, entonces se les pudre el acartonamiento, ahí se ponen bien alto en su atalaya de aguerridos columnistas y muestran que son más elitistas que Mirtha, que al menos, Mirtha, no caretea.
Así, entonces, que para no ser “fascista” te tiene que gustar Teresa Parodi y Víctor Heredia. Para éstos, entonces, las huestes ignotas que se nutren de la cumbia y el jevimetal y demáses cosas que hacen a la identidad, no existen.
Así es la cosa hermanito, quien te debería querer no te quiere. Los ecos se apagan, la autopista se termina, hay que bajar.
(¿Por qué todo esto? Por nada, ayer me encontré en lo del anarka con esto que no había vuelto a ver. Menos Rosana, más rocanrol)
Se atribuye a Perón haber dicho que en política hay que aprender a “tragarse un sapo todos los días”, lo que es decir, tener que bancarse decisiones, presencias, compañías, discursos y/o episodios, indeseables.
Tan indeseables a veces que nuestras convicciones reaccionan de manera revulsiva, tratando de rechazarlos.
Aunque no queda otra, si es que se desea, y verdaderamente se tiene la voluntad de, hacer política, de ejercitar una militancia real, verdadera y concreta.
Rechazar en absoluto la ingesta de sapos no es otra cosa que pretender que la realidad se acomode siempre a nuestros deseos.
No habría nada malo en ello, sólo que ni en la militancia política, ni –¡ay!- en la vida, podemos dejar de transigir con las duras realidades que condicionan nuestros deseos.
Siempre cabe la posibilidad de “plantar bandera en una secta” –como dijera el Dr. Guevara- y salmodiar in eternum nuestros dogmas, pero de lo que se trata es de pensar exactamente lo opuesto, precisamente a la militancia transformadora, la de verdad, no aquélla que por no poder “cambiarlo todo” acaba por no cambiar nada.
Pero la “gastronomía batracia” puede tener sus sutilezas y matices, claro está.
En éstos días, luego de cierre de listas, cuando muchas vanidades quedan heridas, y muchas pretensiones triunfalistas se disuelven en el aire sin pena ni gloria, como pompas de jabón, no está demás ahondar en ellos.
Acá acerco unas viejas reflexiones acerca de éste “arte”, poco agradable pero inevitable.
Así pues…
Sí, hay que aprender y estar preparado para tragarse un sapo todos los días.
El mismo Néstor Kirchner, recordemos, nos sirvió bonitos escuerzos en plato grande, y hubo que deglutirlos porque así lo determinaban las circunstancias, asi que… vamos compañeros y compañeras, no van a andar poniendo carita de asco por algún sapito de jardín que les tocó en esta parada.
Sí, hay veces en que durante cierto tiempo la única ingesta posible es de sapo, y se bancan los trapos porque no queda otra, porque no hay alternativa, porque no hay otra cosa para llevar a la boca: se necesitan buenas dosis de reliveran, y la fe en que en algún momento daremos con un churrasco.
Está bien que nos traguemos un sapo todos los días, pero hay que complementar la dieta. De lo contrario nuestro sentido del gusto puede sufrir alteraciones…
Una cosa es tragar un sapo, sentir gusto a sapo y saber que se está comiendo sapo, otra cosa es hacer dieta de sapo y decir que se está comiendo churrasco.
Peor aún es hacer dieta de sapo, con color a sapo y sabor a sapo y terminar sintiendo gusto a churrasco.
Si croa, su piel es verde y rugosa, y tiene sabor a sapo… entonces es un sapo. Si nos tragamos un sapo… nos tragamos un sapo, no intentemos convencer a nuestros compañeros –ni a nosotros mismos- de que estamos comiendo churrasco.
Porque de esa manera, un día cualquiera, comiendo sapo, vamos a comenzar a creer que comemos churrasco; es más podemos terminar también sintiéndole gusto a churrasco.
Cuando uno está tragando un sapo grandote, con esfuerzo y ve que un compañero está con cara de festín, sin levantar siquiera una ceja, como si saboreara churrasco, quizá es que ya no es tan compañero.
Que algo sea un sapo o un churrasco lo define nuestra subjetividad, nuestra identidad, nuestros valores comunes y compartidos con nuestros compañeros. Eso, justamente, compartir la valoración de lo que es sapo o churrasco, es lo que nos hace compañeros.
Algo que no entiendo es cuando hay quienes rechazan algo porque es un sapo pero apoyan a otro sapo que es hijo de la misma rana que parió al primero.
Hay estómagos demasiados delicados, no se comprende que es uno mismo, a veces, el que es un sapo que debe ser deglutido por otro, peor para el otro entonces.
De nada sirve culpar al sapo por tener que tragarlo, hay que revisar –para el caso- cómo es que uno llegó a estar sentado en ése lugar de la mesa en que recibió ese plato.
Todos tienen el derecho a decidir no comer sapos, pero -como dice Mendieta referido a los cierres de listas- deben al menos reconocer que es necesario e insoslayable; todo bien si a alguien le gusta comer sólo churrasco, o ensaladita de rúcula, pero hay que reconocer que es una posición cómoda y no condenar -y respetar, sobre todo- a quienes se bancan tragar sapos, de vez en cuando, o todos los días.
En este post apenas me voy a limitar a "wikipediar" un par de excelentes artículos de la enciclopeedia on-line y nomás dejar sugerida alguna moraleja. Veamos:
La Batalla de Verdún fue la más larga de la Primera Guerra Mundial, y la segunda más sangrienta tras la Batalla del Somme. En ella se enfrentaron los ejércitos francés y alemán entre el 21 de febrero y el 19 de diciembre de 1916, alrededor de Verdún, en el nordeste de Francia. El resultado fue de un cuarto de millón de muertos y alrededor de medio millón de heridos entre ambos bandos. ...
El territorio de Verdún fue desde siempre un lugar inexpugnable durante toda la historia, desde Atila hasta la Guerra Franco-prusiana. En 1914 era un lugar simbólico y estaba magníficamente fortificado y con apoyo de artillería. ...
En 1915 el comandante en jefe alemán Erich von Falkenhayn planeó un ataque a Francia, desoyendo los consejos de Hindenburg, que prefería terminar totalmente con el frente ruso y esperar a que Serbia fuera también definitivamente aplastada. El plan consistía en una guerra de desgaste contra las tropas francesas para conseguir el mayor número de bajas de soldados y de material. ...
Después de la invasión alemana de Francia, esta se había detenido en la Primera batalla del Marne, en septiembre de 1914, la guerra de movimiento dio paso a la guerra de trincheras y ninguno de los combatientes tenían la posibilidad de lograr un avance exitoso. ...
Mientras que los aliados planeaban un ataque conjunto de Francia, Gran Bretaña, Rusia e Italia a ambos lados del río Somme, el Estado Mayor alemán presentaba sus planes al káiser Guillermo II. El plan alemán se basaba en que el mayor enemigo era Inglaterra y su "mejor espada" era el ejército francés, por ello se veían obligados a desangrarlo. ...
El corazón de la ciudad de Verdún era una ciudadela construida por Vauban en el siglo XVII. A finales del siglo XIX, un gran complejo subterráneo también había sido construido, que sirvió como cuartel para las tropas de dentro de la ciudad. A unos 8 kilómetros de los muros de la ciudad, un anillo circular exterior de 18 grandes fortalezas ... Los fuertes de Verdún fueron variables en calidad y tamaño, y por lo tanto siempre tuvieron potencial desigual para resistir bombardeos con artillería pesada. ...
el Jefe del Estado Mayor alemán, Erich von Falkenhayn, creía que, si bien un gran avance no era posible, el ejército francés todavía podía ser derrotado en el caso de sufrir un número "enorme" de víctimas ... su motivación para la batalla, en la cuál se atacaría una posición desde la cual el ejército francés no podía retroceder tanto por razones estratégicas como por razones de orgullo nacional. ...
Verdún, rodeado por un anillo de fortificaciones, aparte de ser una importantísima fortaleza, era un saliente que se proyectaba en las líneas alemanas y bloqueaban una importante línea de ferrocarril que conducía directamente a París. Sin embargo, a principios de 1916, gran parte de las fortalezas de Verdún se habían visto muy debilitadas. ...
Falkenhayn esperaba una favorable relación entre las bajas alemanas y francesas (Es mas, los alemanes estimaron que la batalla tendría una relación de 1 baja alemana por cada 2,5 francesas). Falkenhayn afirma en sus memorias que, más que una victoria militar tradicional, Verdun fue planeado como un vehículo para la destrucción del ejército francés. ...
La ofensiva fue probablemente prevista para abrumar a las debilitadas defensas de Verdún, logrando así un golpe potencialmente mortal en el Ejército francés. ...
la batalla comenzó el 21 de febrero 1916 a las 7:15 AM con unas diez horas de bombardeo de artillería tirando más de 1.000.000 de proyectiles (incluyendo gas venenoso) de 1.400 armas de fuego, la mayoría de ellos obuses pesados, en un frente de 40 kilómetros. Este incesante golpear o "Trommelfeuer" ("tambor de fuego") fue el más intenso y la preparación de artillería más larga infligido desde el comienzo de la Primera Guerra Mundial. El ruido que produjo fue llevado a través de la tierra como un estruendo que se oyó en cien Kilómetros de distancia. Esta preparación masiva fue seguida por un ataque de tres cuerpos de ejército (la 3 ª, 7 ª y 18 ª). Los alemanes utilizaron lanzallamas por primera vez para limpiar las trincheras de Francia. Tropas de asalto recientemente introducidas lideraron el ataque con rifles colgados, la primera vez en la guerra. ...
Hasta el momento, las malas comunicaciones no habían permitido al alto mando francés saber la gravedad de la batalla, sólo entonces el alto mando francés se dio cuenta de la gravedad del ataque. El 24 de febrero, los defensores franceses del XXX Cuerpo bajaron de nuevo de su segunda línea de defensa, pero se salvaron de la catástrofe por la aparición del Cuerpo XX al mando del general Maurice Balfourier. Ideado como ayuda de emergencia, los recién llegados fueron lanzados al combate inmediatamente. Esa noche,el jefe del Ejército francés, el general de Castelnau, aconsejó a su comandante en jefe, el general Joffre, que el Segundo ejército francés ,al mando del general Philippe Pétain, debia ser llevado a reforzar el sector de Verdún. ...
Castelnau nombró al general Philippe Pétain comandante de la zona de Verdún (Mosa)Verdun y ordenó al Segundo ejército francés al sector de la batalla. ...
Como en tantas ofensivas anteriores en el frente occidental, los asaltantes alemanes habían perdido efectividad de la artillería por avanzar demasiado rápido en las primeras etapas del ataque. El campo de batalla se convirtió en un mar de lodo a través de continuos bombardeos, era más y más difícil para la artillería alemana el seguir adelante en este terreno muy montañoso. El Avance hacia el sur de infantería alemana también atrajo a la artillería de campo francesa en el lado opuesto del río Mosa. Cada nuevo avance hacia el sur, hacia la ciudad de Verdun, se hizo más y más costosas que las anteriores, como el calvario de la del 5 Ejército alemán, cuyos efectivos fueron abatidos por la artillería de Pétain que se concentró en el frente, a la orilla oeste del río Mosa. ...
Mientras tanto, las armas pesadas alemanas martilleaban Fort Souville y sus accesos con más de 300.000 proyectiles Sin embargo, en el momento en el que el asalto llegò , el camino que llevaba al Fuerte Souville se había reducido y llegó a ser demasiado apretado para la infantería alemana, que llegó bajo un fuego devastador de la artillería francesa. Lo que quedaba de las tropas de asalto alemán ... fue aún más diluido por artilleros franceses que habían surgido de las ruinas de la fortaleza y tomado posiciones sobre su superestructura. Menos de un centenar de soldados de infantería alemana se las ingeniaron para escapar de su fuego y lo hizo a la parte superior de la fortaleza, el 12 de julio. ...
Un cierto descontento había empezado a propagarse entre los combatientes franceses en el campo de batalla de Verdún en el verano de 1916. Los signos, interceptados en el correo de los soldados y por escuchas en las zonas de descanso, pasando de un cansancio tranquilo a manifestaciones abiertas de desprecio por el alto mando y los políticos. Por otra parte, la salida del general Pétain de su comandancia de Verdun el 1 de junio de 1916 y su reemplazo por el general Nivelle había tenido un impacto negativo en la moral de los soldados. Sólo diez días después de la sustitucion de Pétain por Nivelle , dos tenientes francés Henri Herduin y Pierre Millant fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento, el 11 de junio de 1916 ...
Las Potencias Centrales ... libraban una guerra en dos frentes ... Su estrategia era causar más víctimas a sus adversarios que a ellos mismos ... tenían que causar bajas en el ejército francés que lo debilitasen hasta el punto de colapsarlo. Con el fin de alcanzar este objetivo, el ejército francés tuvo que ser arrastrado a una situación de la que no pudiera escapar por razones estratégicas y de orgullo nacional. El ejército alemán también contaba con un gran número de armas de fuego pesado y súper para ofrecer mayor recuento de víctimas de la artillería francesa, que confió en el cañón de 75 mm sobre el terreno. ...
En realidad, el objetivo alemán de infligir bajas desproporcionadas en el ejército francés en Verdún nunca se logró. Las pérdidas del ejército francés en Verdún eran altas, pero sólo ligeramente superiores a las pérdidas alemanas. ...
Las bajas francesas militares en Verdun, en 1916, se registran como: 371.000 hombres, entre ellos 60.000 muertos, 101.000 desaparecidos y 210.000 heridos. El Total de las pérdidas alemanas en Verdún, entre febrero y diciembre de 1916, se registran 337.000 hombres.Las estadísticas también confirman que al menos el 70% de las bajas Verdun en ambos lados fueron el resultado de fuego de artillería. El consumo de munición por la artillería en Verdún, entre el 21 de febrero y 30 de septiembre en Verdún, ascendieron a 23,5 millones de proyectiles. La mayoría de ellos (16 millones de proyectiles) fueron despedidos por los franceses, 75 baterías que se alinearon alrededor de 1000 armas de fuego en el campo de batalla. fuentes de documento alemanes señalan que su artillería (sin contar a la artillería francesa) lanzó 21 millones de proyectiles. ...
Al pasar el tiempo, Verdún se convirtió en una «guerra de desgaste» donde la artillería siguió desempeñando el papel dominante. Un factor importante que contribuyó a igualar la ventaja en favor del ejército francés fue el uso intensivo de los camiones para mantener las tropas y los suministros que llegaban al frente de batalla. ...
Así, desde el principio, los planificadores alemanes vieron Verdun por lo que fue: un saliente cortado en tres partes, un callejón sin salida, sin comunicación ferroviaria eficaz y, por tanto una trampa en la que podía asestar un golpe fatal contra el ejército francés. Lo que no esperaba era que, una vez que la sorpresa inicial se había agotado, la logística francés se mejoró con el tiempo y les robó su ventaja inicial. A menudo se ha observado que Verdún era, en gran parte, una victoria de logística de los camiones franceses sobre los ferrocarriles alemanes.
Para terminar con la moraleja, recordemos las funciones y limitaciones de la artillería en la Batalla de Curupayty:
fue librada el 22 de septiembre de 1866 entre las tropas de la Triple Alianza (Argentina, Brasil y Uruguay) y las del Paraguay en el Fuerte de Curupayty, actual departamento de Ñeembucú, Paraguay, ubicado en la zona conocida como El Cuadrilátero, durante la Guerra de la Triple Alianza. ...
Eran las 8:00 de la mañana cuando las 101 bocas de fuego de la flota imperial iniciaron el feroz cañoneo a las trincheras de Curupayty. Las piezas paraguayas ubicadas hacia el río contestaron los disparos ... Cuando llegó el mediodía, los acorazados Brasil, Lima Barroso y Tamandaré, cruzaron la línea de contención de Curupayty para ametrallar la batería paraguaya de la barranca, desde su retaguardia. Completado el bombardeo, se hizo un súbito y desconcertante silencio, que dio paso al desembarco de tropas. ...
Bajo el mando directo de los generales Paunero y Emilio Mitre, 9.000 argentinos y 5000 Uruguayos se lanzaron al ataque. Otros 10.000 brasileños conducidos por el General Manuel Marques de Souza, Barón de Porto Alegre, hacían lo propio. Eran en total 28 cuerpos a los que se sumaron posteriormente otros 15 batallones argentinos y 9 cuerpos brasileños que quedaron formando la reserva y más tarde tomaron parte del asalto. En total eran 20.000 aliados. En Curupayty los esperaban 5.000 soldados paraguayos con 49 piezas de artillería. ...
En cuanto las tropas aliadas estuvieron al alcance, Díaz [el Comandante de la guernición paraguaya] ordenó el fuego. Un toque de clarín fue seguido por el unísono estruendo de los 49 cañones paraguayos. La artillería paraguaya, que no había sufrido más que la destrucción de una pieza, estaba intacta y el tránsito de las tropas aliadas por el carrizal -bajo la nube de fuego lanzada desde las trincheras- se hacía en condiciones muy penosas. Sin otras preocupaciones más que afinar la puntería, los artilleros paraguayos dejaban enormes claros en las formaciones que se revolvían en el fango. Los que salían indemnes del campo de tiro de los cañones se encontraban con las “bocas de lobo”, las zanjas cubiertas con espinas y estacas. Y los que superaban este obstáculo, se precipitaban en los abattis, desarrollándose todo ya en el campo de tiro de los fusiles,la artilleria y la fusileria parapetada llevo al ejercito aliado al borde del exterminio. ...
Los soldados argentinos y brasileños no podían ni siquiera aproximarse a las trincheras, y los pocos que lo lograban eran literalmente fusilados. ...
Las bajas aliadas, según los sondeos más conservadores de sus propias fuentes, sumaron 4.033 efectivos (411 muertos y 1.540 heridos brasileños, 588 muertos, 1.339 heridos y 155 dispersos argentinos). Otras fuentes, más veráces, como la del historiador Luis G. Benítez, afirman que en Curupayty, los ejércitos aliados tuvieron cerca de 9.000 muertos y 1.300 heridos. Los paraguayos sólo sufrieron 23 muertos y 69 heridos: una proporción de pérdidas única en un enfrentamiento entre dos ejércitos occidentales durante la edad contemporánea. ...
El desastre de Curupayty, que constituye un cumplido ejemplo del fracaso de un ataque frontal sin reconocimiento previo contra una posición prácticamente inexpugnable, paralizó las operaciones de los aliados durante diez meses, terminó de hundir el ya mermado prestigio de Mitre como generalísimo y reavivó especialmente en Argentina el rechazo popular a la guerra, lo cual devino en una serie de levantamientos en las provincias que hicieron forzoso retirar tropas del frente.
Bailar, en un suelo de cenizas sin contar minutos ni medir presentes, con los pies agitando una barca de fuego que vuela entre nubes, naranjas de sueños y planetas, henchidas de aguas y vidas. Bailar, seguir girando y girando
La literatura, el cine, se entrecruzan de contínuo con lo paranormal, con lo fantástico, con la creencia en una dimensión paralela y oculta de la existencia. Civilizaciones perdidas, conspiraciones sinárquicas, criaturas extrañas, potencias y fuerzas sobrenaturales. Se trata de un universo sincrético de religión y paganismo, de paranoia y racionalizaciones extremas. Vida extraterrestre y salvacionismo mesiánico, junto a la pesquisa de secretos milenarios. Son los mundos paralelos a la existencia mundana y prosaica de la modernidad posindustrial. Si los grandes relatos cayeron, con ellos también se derrumbaron -al menos en occidente- los grandes relatos religiosos que ordenaban y daban sentido a la existencia de las personas, desde el nacimiento a la muerte.
Lo que no proveen las grandes creencias institucionalizadas es provisto por multitud de relatos parciales, que buscan recuperar el sentido de la trascendencia, por la ficción literaria, por el cine, por la circulación de leyendas urbanas. Es un campo de creatividad inagotable, y de inagotable capacidad también para reciclar viejas mitologías, símbologías y significados.
De eso trata también la escritura. Del recuento de los misterios, reales, supuestos, o presuntos, que trazan las coordenadas de un abigarrado abanico de Mundos Paralelos, los que comienzan más allá de las certidumbres cotidianas, más allá del Finis Terræ de las doxas, epistemes y paradoxas, el océano de lo místico y conjetural. Lo impensado. _
El amigo y compañero @matiasbisso se mandó este breve conciso y contundente texto, que no requiere de mayores prólogos.
Piense en su grupo de amigos (no en sus compañeros de militancia, si es que los tiene). En aquellos que van a su cumpleaños todo los años. Imagínese tener que armonizar con ellos cualquier postura con respecto a algo.
Pero no se quede allí. Seguramente sus amigos, con alguna excepción, son hombres y mujeres que más o menos comparten con ud. su lugar de nacimiento, su status social y cierta concepción del mundo. Agarre ese grupo y multiplíquelo por,digamos, 4 millones. Pero a la vez multiplique situaciones. Multiplique por ejemplo tipo de pisos en las casas (¿alguna vez se preguntó por qué el censo pregunta eso?) cerámico, parquét, concreto, tierra, nylon… y ya que está multiplique ingresos por año (para arriba, pero sobre todo para abajo), niveles de educación, colores de piel, temperaturas medias, equipo de fútbol, profesión, situación familiar, edad, religión… es inimaginable hasta donde puede llegar.
Con ese universo heterogéneo, variopinto, inabarcable, imagínese tratar de lograr miradas compatibles (no unánimes) sobre algo nimio, como de qué color pintar la pared de la habitación… ¿difícil,no? Ahora piense en algo un poco más complicado: elegir un tipo de calzado. ¿Zapatillas? ¿zapatos? ¿alpargatas? ¿ojotas? ¿sandalias? ¿Y de qué color? ¿cordones o no? ¿primeras marcas, segundas o imitaciones?.
Vayamos un poco más allá. Imaginesé a usted mismo tratando que todo ese universo, o al menos la mayoría, consensúe, o al menos acepte, algunas pocas posiciones acerca del destino de la patria. Es posible que necesite ayuda… y es posible que en ese momento, a la hora de pedir ayuda, ese sindicalista impresentable, ya no le parezca tanto, y que ese recién llegado ya no le parezca tan tilingo, y que esa actriz que antes de ayer descubrió que hay pobres pueda aparecérsele como más digerible… y lo más importante, puede que ud. descubra que tampoco es ninguna joyita.
¿Lo imaginó? Ahora lo importante es que nunca olvide que el objetivo es “La felicidad del pueblo y la grandeza de la patria”, y que por lo menos 4 de cada 5 pasos que dé, sean en el sentido de una patria “Libre, Justa y Soberana”.
Si ya entendió todo eso, cómase el sapo más grande, sin orgullo pero sin miedo, yo invito… y bienvenido al Movimiento Nacional. _
quiero militar por tu sonrisa y para eso voy a abrir una Unidad Básica en el punto intermedio de nuestros extremos ideológicos -ponéle que en Villa Elisa, o en Arturo Seguí- va a ser un local con un enorme jardín con pasto verde y con un limonero con gallinas y con plantas de tomate y ahí van a entrar todos todos esos a los que queremos todos con los que quisiéramos compartir nuestro días y militancias todos ellos van a tener la puerta abierta y van a ser parte porque ya tienen firmada la ficha de afiliación en nuestros corazones van a estar quienes alguna vez fueron compañeros aunque luego los rumbos entreverados fueron alejando van a estar aquellos que hubiéramos querido de compañeros aunque nunca verdaderamente lo hayan sido y claro que vas a estar vos y nosotros la pava siempre va a tener el agua a punto y el mate eternamente preparado porque habrá mucho para conversar porque habrá mucha historia para compartir porque habrá memorias anecdotarios y recuerdos y sobre todo porque habrá futuros nuestra Unidad Básica quizá nunca esté jugando en la rosca ésa donde se disputan listas y lapiceras de seguro no va a meter concejales ni diputados no va a tratar de colarse a la cabeza de las movilizaciones y actos ni tampoco andará disputando listas de oradores pero todo eso no nos va a importar porque va a ser el lugar más contenedor de todos porque va a ser un hogar de compañeros allí donde florecen las lealtades las que echan raíces más profundas con el tiempo y cuando la Unidad Básica se llene de palabras de compañeros de guachines de guitarra y asado cuando descubras que ése es el lugar que le da sentido a todo lo pasado a las mishiaduras a la mala sangre a las cuadras caminadas a los libros a los sueños que no fueron pero que piden ser soñados cuando el limonero de frutos y el patio grande ése se llene de vida entonces y justo entonces no vas a poder hacer más que sonreir con esa tu sonrisa plena venida desde bien adentro germinada en tardes y regada con abrazos y quizá tu sonrisa se vuelva perenne y te ilumine aún en inviernos y en otoños destemplados porque pase lo que pase y venga lo que venga vas a tener voy a haberle puesto los ladrillos a tu lugar en el mundo
Cuando un coronel de las fuerzas que debían ejecutarlos se acercó a Cuitiño y le preguntó por su último deseo, le dijo con toda serenidad: “Denme una aguja e hilo”. Y cuando le trajeron dichos elementos, empezó a coserse tranquilamente el pantalón a la camisa, lo que explicó: “Como después de fusilados nos van a colgar, no quiero que a un federal ni de muerto se le caigan los pantalones”.